Danza Malinké Inscripciones abiertas

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Inscripciones, intuición e instinto

¡Buenos días!

Aquí estoy de nuevo, de vuelta ya de las vacaciones e incorporándome suavemente en las rutinas de la vida sin vacaciones.

¿Qué tal has estado en agosto?

¿Qué tal estás en septiembre?

He estado dudando bastante sobre qué contarte y qué no contarte en esta carta. Agosto no deja de ser un mes extraño para mi puesto que a pesar de que el panorama suele ser muy bueno (me lo paso con amigxs muy queridxs, tocando y bailando con cierta frecuencia, en lugares bonitísimos que nos vamos encontrando, con mucha naturaleza) suele revolvérseme el cuerpo y mi humor no acompaña.

Comienzo los septiembres tratando de entenderme y replanteándome toda la temporada 2021 – 2022. Aunque ya sé que incorporaré cambios, hoy sólo quiero anunciarte que el formulario para inscribirte en las clases regulares presenciales de Danza Malinké ya está abierto, así que ya puedes hacer tu inscripción.

Para ti es un formulario y para mi es un… “la suerte está echada”. A ver qué nos depara este curso.

Tengo muchas ganas de volver a ver a personas que no veo desde junio, julio o desde hace más de un curso, pues con la pandemia muchas personas (quizá tu) han tenido que cambiar sus rutinas. Pero es cierto que de alguna manera, la sensación de que vendrá un año complicadete, me apaga un poco esa ilusión.

Ante un panorama inestable y complejo, me encantaría tener la habilidad de escuchar mi intuición para saber a qué tengo que darle la espalda y por qué camino tengo que seguir. Tengo amigas que tienen una intuición envidiable, una gran consejera que les habla en un tono suficientemente fuerte para que puedan oírla.

Yo aquí cojeo. Creo en ella, sé que también la tengo y que la habré utilizado un sinfín de veces sin saberlo, pero no tengo ese oído fino, esa sensibilidad que me permite estar en contacto cercano conscientemente. Sé también que se puede recuperar y sólo con la querencia de escucharme, podré acercarla.

Sin embargo, lo que sí tengo es un cuerpo que reacciona y del que soy bastante consciente. En este terreno no tengo queja. He pasado muy recientemente por conversaciones (o frases o palabras) que me han encogido el estómago y “revirado” los intestinos; otras conversaciones han desatado una cadena de relajaciones musculares de la cabeza a los pies, una descarga nítida hacia el suelo, un gran alivio; o cambios de paradigmas bruscos y rápidos que han hecho que mi cabeza estallase y que he somatizado en forma de jaqueca.

A esto no lo llamo intuición, es un cuerpo que recibe una información muchas veces no verbal y que reacciona. Y a este lo voy sintiendo cada vez más. El rollo es que tengo que descifrar lo que me pasa y no me resulta obvio las más de las veces.

¿Te ocurre a ti algo parecido? ¿Escuchas intuición y cuerpo? ¿Sólo cuerpo? ¿Sólo intuición?

En mi caso, puedo comprenderlo. Soy mentalmente bastante racional y lo irracional, lo instintivo, lo tengo en el cuerpo. Debido a la danza mi cuerpo ha ganado mucho terreno. Exploro, escucho, siento a través del cuerpo y ello me trae la conexión que necesito para percibir los cambios. Creo que es simple y que no es nada de magia. No utilizo ninguna técnica de ningún lugar, de ninguna escuela, de ninguna filosofía para despertar esta sensibilidad. Nada. Creo que sólo es cuestión de tener una actividad que te acerque, que te haga consciente.

Ya que considero que no tengo (todavía) la capacidad de escuchar mi intuición, poder escuchar mi cuerpo me parece un regalazo. Y si puedo concederme un capricho, pues pediría que viniese con un manual de instrucciones :), pero vaya, entiendo que voy descodificando este código a base de vivir (y esto no está nada mal).

Te cuento esto porque si quieres despertar esta sensibilidad, quizá (y digo quizá porque insisto, no tengo un método para ello, no es algo que tenga comprobado y no puedo asegurar nada) la Danza Malinké te ayude.

Empezamos en octubre y las inscripciones están abiertas hasta el 21 de septiembre.

¡Espero de corazón que te encuentres muy bien!

¡Besos!

¿Bailar online? Sí se puede.

Te guío como en clase, con la experiencia que obtengo de las clases presenciales. Trabajamos cada movimiento sumando capas de dificultad, dándote tiempo para integrar los movimientos. Tenemos tiempo para ir a detalles, enlaces, técnica.

Añado a las clases ejercicios complementarios para que crezcas como bailarina.

Una manera estupenda de hacer ejercicio, de contactar con tu cuerpo y de cargarte las pilas.

Vídeos semanales y coreografía nueva cada tres meses.

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